Niños

Una voz para lo que todavía no saben explicar

Los niños no siempre tienen las palabras para explicar lo que sienten. A veces ni ellos mismos entienden por qué están tristes, por qué no logran dormir, o por qué de repente estallan en llanto o en enojo. Este trabajo se conecta directamente con esa parte de ellos que sí lo sabe, sin necesidad de que lo expliquen. Y para los padres, es también una forma de entender mejor qué le está pasando a su hijo, más allá de lo que logran contar con palabras.

El proceso

Cómo funciona con niños

Uno de los mayores diferenciales de este trabajo es que no hace falta que el niño esté presente en la sesión — alcanza con el permiso de sus padres o tutores. Sé que puede sonar difícil de creer.

Pero pasa algo parecido a lo que ya damos por sentado con la tecnología: nadie entiende del todo cómo una foto tomada en un celular aparece al instante en el celular de alguien al otro lado del mundo, y aun así confiamos en que funciona. Con el permiso de los padres, ellos actúan como puente que me permite conectar con la energía de su hijo y trabajar sobre lo que necesita liberar, esté donde esté.

Para los chicos esto hace que el proceso sea mucho más simple: no tienen que entender qué está pasando, ni sentarse en una sesión, ni poner en palabras lo que sienten. Simplemente reciben el trabajo mientras siguen con su día.

Alcance

En qué ayuda

Explosiones emocionales Comportamiento agresivo Relaciones entre hermanos Empatía Equilibrio del sueño Refuerzo del sistema inmune Dolores puntuales y de crecimiento Tos Pesadillas Alergias Fobias a los animales
Trabajo en equipo

Con respaldo de la psicología

Para los casos que lo ameritan, colaboro con la psicóloga Joaquina Reynal, especialista en psicología infantil y terapia familiar. Así el niño cuenta con un acompañamiento completo: el trabajo energético, sumado a la mirada profesional de la psicología cuando la situación lo requiere.

¿Sientes que tu hijo está atravesando algo que no logra poner en palabras?

Escríbeme y lo conversamos. Antes de la primera sesión, siempre hablamos para entender bien qué está pasando y cómo puedo ayudar.